10/4/13

La penosa gestión de la Junta en educación: el extraño caso de los maestros de inglés!



Hasta aquí, todo normal. Lo propio en una comunidad autónoma con 8 millones de habitantes que, se entiende, ha de preocuparse por el bien de sus ciudadanos en todos los sentidos y, cómo no, en la formación en general y en las lenguas extranjeras, en particular.

También normal que en esta Comunidad Autónoma haya diez universidades para formar a miles de docentes que, y esto ya empieza a no ser tan normal, la Comunidad NO NECESITA.


Es anormal, como poco, que de una única Facultad como la de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada puedan acabar y obtener su título en curso cualquiera (este es especial por aquello de la implantación del Grado, menos mal!), unos 1000. Si volvemos a mencionar que son 10 las universidades en Andalucía, los números, entiendo, se disparan.

¿Por qué creo que se disparan? No sé... a ver qué me dicen... Si sólo en Granada pueden salir unos 1000 y para toda Andalucía se convocan 600 plazas para dos años... ¿dónde está el fallo? En ese período nos encontraremos con 1400 estudiantes ilusionados con su título debajo del brazo y en claro desempleo. Claro, pero claro claro. Es más. Es que no tienen opción el año que por primera vez les tocan las oposiciones por una sencilla razón: no tienen experiencia docente. Y así, la única manera de salir un poco de la media será que el pobre egresado se gaste un dineral en hacer cursos que organizan los sindicatos (que viven de la subvención y tendrían que darlos gratis) y empresas privadas con respaldo de universidades privadas.

¿Pero qué me cuentan de los que decidieron hacer Lengua Extranjera? Pues que ya la cosa no es rara ni anormal. En el caso de los que eligieron cursar las asignaturas de francés, esto no les sirve PARA NADA. ¿Qué oferta ha habido en los últimos años de plazas para opositores de primaria-francés? NINGUNA. En el caso de los de inglés, la cosa es canalla. Detallo:

1. El estudiante de magisterio (lengua extranjera-inglés), mientras lo era, se tenía que pagar clases particulares de inglés en academias porque el número de horas que se da en la carrera es manifiestamente insuficiente (los maestros no son torpes sino que torpes y borricos son los que aprobaron sus planes de estudios).
2. El estudiante de magisterio (lengua extranjera-inglés) (o la estudianta, que esto sí que es importante distinguirlo), se gastó lo que no tenía en poder irse a, como muy cerca, Inglaterra, donde pasar cuatro semanas pagando 3000€ o recibir una beca, si es que esto era posible, que aliviara sus dificultades.
3. El estudiante de magisterio (lengua extranjera-inglés) tiene que pasar por una competición para aprobar las oposicioness superior a la del resto pues todo el proceso se realiza en Lengua Extranjera (como no podría ser de otra manera), y demuestra, con ello, una valía y capacidades que, de no existir, harán que el Tribunal lo rechace como candidato.
4. Si ese opositor aprueba, se le pide que, además de su título de Maestro en Lengua Extranjera (lo de definir las especialidades es para capítulo aparte), presente un B1 en inglés (oiga, que ya está bien de pedir, que tienen una titulación universitaria, que esto no es un certificado de un sindicato!!). Y ahora, se podrán quedar en su centro definitivo con el B1 pero si piensa en concursar para traslado tendrá que pasar por caja de las empresas que se están forrando y, cómo no, acuquinar más de 100 euros para que una maquinita diga que sí, que tiene un B2.

Pues lo peor de todo no es esto. 

Lo peor es que tenemos unas últimas generaciones de maestros en lengua extranjera que han recibido sus clases en lengua inglesa, que han salido al extranjero a realizar sus prácticas, que han estado de Erasmus y que, por lo tanto, han superado asignaturas en dos universidades europeas y, además de todo esto, tienen certificado un B2.

Pues créanselo: la Junta de Andalucía no cuenta con ellos para ser docentes en centros bilingües de nuestra Comunidad. Es o no es patético.

No hace mucho discutía, en buen tono, con dos altos cargos de la Junta. Uno, en cuyas manos está el que esto haya ocurrido así, decía que era imposible que pasara; y decía a su mano derecha: "si hay que cambiar algo se cambia, pero si un titulado en Maestro, de la titulación que sea (lean bien, de la que sea) tiene el B2, ha de estar en la bolsa bilingüe". Su mano derecha discutía conmigo y casi que me quería hacer ver qué mentira, qué falacia mantenía yo al repetir una y mil veces que ya había dejado a más de 500 en la convocatoria anterior". Me reconforta enormemente si recuerdo que en esa conversación también había representantes del Ministerio (técnicos) que no daban crédito al proceder de la Junta y oyeron, como yo, que esto no volvería a pasar jamás. "Nunca un maestro de cualquier especialidad, incluida LE, se quedará fuera de la bolsa bilingüe si tiene un B2". Tururú! 

Y ahora sale el listado; 71 páginas de excluidos. Aquí falla algo: ELLOS. Por ineptos, por no saber hacer las cosas, por no preocuparse de que las cosas salgan bien y, sobre todo, porque sólo les importa el sillón, el cargo, viajar en AVE, comer de gorra, ser tratados de Don (sin din, por supuesto) sólo merecen mi rechazo más enérgico por ser, con mucho, la peor comunidad en temas de Educación de este país.

Apañaos vamos! 

PS. A los currantes, eso sí, nos están quitando el 5% y a otros les van a quitar la extra (lo que critican de Mariano) mientras quienes permitieron que se gastara el dinero público "en coca y putas" siguen en sus asientos. 



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